Consejos prácticos para cultivar en primavera y verano

Plantar y recolectar nuestras hortalizas en casa, además de una bonita afición, es un modo de consumir alimentos más naturales, nutritivos y sabrosos. Si estás pensado en cultivar tu propio huerto urbano en un trocito de tu jardín o en maceteros, esta es una época perfecta para comenzar.
Y si ya lo haces, en este artículo te indicamos qué sembrar durante los meses de más calor o cómo puede ayudarte un calendario de siembra y cosecha. Te daremos, por último, algunos consejos para que tus plantas crezcan sanas y tu pequeña huerta, esta temporada de primavera-verano, luzca en todo su esplendor.

¿Qué cultivar? 5 hortalizas de primavera-verano

A continuación tienes una lista de cinco hortalizas o verduras que puedes cultivar en tu huerto durante la primavera y el verano. Todas ellas requieren del sol y las temperaturas propias de estos meses del año.

Lechuga
Con el calor, nada apetece más que una ensalada bien fresquita, si es con lechuga recién cortada de nuestra huerta… ¡mucho mejor! Dependerá de la variedad escogida, pero generalmente las lechugas se siembran en primavera o principio del verano, los plantones o plántulas en verano*. Estarán listas al cabo de unos 2 meses.
En cuanto a cuidados, necesitan sol (no demasiado directo) y riego abundante.

*Existen dos métodos de siembra: siembra directa de la semilla y trasplante del plantón (planta joven)
procedente del semillero.

Tomates
Y en una buena ensalada de verano que se precie no puede faltar el tomate. Sus semillas se siembran en primavera (marzo-mayo), y la planta da sus frutos en pleno verano. Cosecharemos, pues, nuestros tomates en los meses de junio a agosto.
Precisan mucho sol (plena exposición), riego moderado y frecuente, y abono. El sabor de un tomate cultivado en tu propio huerto será muy superior al del súper.

Pimientos
Para completar tu ensalada veraniega, ¿qué tal un poco de pimiento? Los pimientos se siembran en primavera
(marzo-abril), los plantones a comienzos de verano. Se recolectan entre julio y septiembre.
Esta hortaliza requiere bastantes horas de sol pleno, riego y abono para crecer convenientemente.

Calabacín
Para preparar deliciosas cremas de calabacín cien por cien naturales, siembra sus semillas antes de la primavera (febrero-marzo), las plántulas durante la misma. Se cosecha alrededor del mes de mayo.
Al igual que los tomates o los pimientos, los calabacines necesitan mucho sol (exposición plena), abundante agua y abono adecuado.

Berenjenas
Las semillas de berenjena se siembran en primavera (o antes, entre febrero y marzo), el trasplante se realiza en primavera o inicio del verano. Se recolectan en la temporada estival.
Requieren mucha luz directa y poca sombra. La planta puede alcanzar gran envergadura, así que asegúrate de que dispones de suficiente espacio para su cultivo.Calendario de siembra y cosecha, tu guía para cultivar

Cada planta tiene unos requerimientos específicos.   Para cultivar nuestro propio huerto urbano, hemos de conocer las estaciones y meses concretos del año en que plantar, realizar las distintas tareas de
mantenimiento de los cultivos y finalmente recolectar los frutos.
Esto nos lo indicará un calendario de siembra y cosecha, donde se reflejan las fechas más recomendables para hacerlo. Los calendarios se elaboran para regiones y climatologías específicas, por lo que debes consultar el que se ajuste a tu ubicación.

Pregunta en tu semillero o vivero habitual. La página web del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación
dedicará un espacio (actualmente en construcción) a su publicación. También los facilitan sitios web como ECOagricultor o Planeta Huerto.

Consejos para cultivar tu huerto
Toma nota de estos consejos prácticos para lograr el máximo rendimiento en tu huerto urbano:
 Debes disponer de un espacio luminoso, con aproximadamente 5-6 horas de luz directa, y protegido del
viento. Si no es así, apuesta por cultivos capaces de adaptarse a menos luz como lechugas, puerros, cebolla o
ajos.
 Respeta la distancia entre cultivos y el espacio vital de cada planta, tanto en profundidad como en altura,
para su correcto desarrollo.
 ¿Solo cuentas con un pequeño espacio para cultivar? Como un balcón o el alféizar de una ventana. Entonces
opta por plantas de menor tamaño y cultivo sencillo (plantas aromáticas, espinacas, canónigos, rúcula, entre
otras) en recipientes o maceteros.

 Aplica compost. Si tu huerto es en suelo, hazlo en superficie; si es en maceta, forma una mezcla homogénea
con el sustrato. Hay muchos tipos de fertilizantes orgánicos, el estiércol curado y el humus de lombriz (o
vermicompost) no generan malos olores.

 Puedes extender un acolchado o mulching, una cubierta protectora a base de materia vegetal (hojas, restos
de poda, paja, etc.) para evitar el crecimiento de adventicias, plantas espontáneas o no deseadas, favorecer
la retención de humedad y potenciar la fertilidad.
 Mantén siempre la tierra húmeda, ni más ni menos. Una planta puede morir por falta de agua, pero también
por exceso.
 Finalizado el ciclo, remueve el sustrato y repón el compost.

Fuente Línea Verde :
Web de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica / Agroecología (SEAE):
https://www.agroecologia.net/
Texto por Elisabeth Lahoz, Licenciada en Ciencias Ambientales y Redactora Freelance

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